Documento técnico de CGLU sobre finanzas locales.
Noviembre 2007
1) Introducción:
Este documento técnico elaborado por el CGLU representa la base del Documento de Orientación Política sobre finanzas locales presentado en el Congreso Mundial de CGLU en Jeju (Corea del Sur).
A través éste documento, la Comisión de Finanzas Locales y Desarrollo de CGLU analiza las experiencias que han sido compartidas entre sus miembros sobre los temas de financiación local, para promover la autonomía financiera de los gobiernos locales y el acceso a las diferentes modalidades de financiación, en favor del desarrollo de las infraestructuras públicas locales.
2) Contexto: la realidad a la que se enfrentan los gobiernos locales.
El contexto global está caracterizado por tres tendencias duraderas que han profundamente influido sobre los gobiernos locales y que siguen cambiando nuestro mundo.
La urbanización y el desarrollo, la descentralización y la globalización. El rápido crecimiento de la población urbana (en 2007, por primera vez en la historia, la mayor parte de la población mundial vive en ciudades), plantea un tema urgente y común: la actual expansión urbana no se corresponde con una inversión adecuada en infraestructuras públicas locales.
Las ciudades pequeñas y medianas están en primera línea en este proceso. Estos municipios son los que crecerán más en los próximos años y que necesitarían una inversión masiva en infraestructuras y servicios para sus habitantes.
La inversión en infraestructura urbana no se corresponde con la expansión de las ciudades y aun no coincide con las necesidades de la población. La infraestructura, la planificación urbanística y la previsión de servicios urbanos básicos son todavía insuficientes en muchas regiones del mundo. La expansión de los barrios pobres y marginales representa una grave dificultad, alcanzando algunas veces proporciones mayores que el crecimiento de las ciudades. Este fenómeno lleva al cuestionamiento del los modelos de desarrollo urbano. La expansión urbana según un modelo compacto, como por ejemplo la ciudad de Barcelona, implica menores costes infraestructurales y la necesidad de un menor volumen de infraestructuras en proporción al PIB (se estima que la reducción de los costes sea un 20%).
3) Opciones de financiación de las infraestructuras públicas locales.
Los gobiernos locales deben aumentar su papel en la financiación de infraestructuras públicas locales. La cercanía a los ciudadanos permite un mejor conocimiento de la prioridades favoreciendo la elaboración de políticas más coherentes.
La descentralización en la provisión de servicios permite, además, una mayor experimentación e innovación política que contrasta con las tendencia a uniformar los servicios por parte del gobierno central.
Los tradicionales sistemas de financiación de los bienes públicos locales incluyen los préstamos gubernamentales, los impuestos, las cuotas de los usuarios, las tasas sobre el desarrollo, los gravámenes sobre la producción y una serie de fuentes específicas para la previsión de infraestructuras (concesiones o Partenariados Públicos Privados).
Las transferencias intergubernamentales y los impuestos locales son a menudo gravemente insuficientes. Los gobiernos locales evidencian la necesidad de desligar la implementación de las subvenciones de las prioridades nacionales. Los gastos de las autoridades locales, entonces, tienen que ser autónomos de las prioridades estatales y ser utilizados para objetivos establecidos discrecionalmente por las mismas autoridades locales.
Los gobiernos centrales tienen que mejorar la transparencia y la regularidad de sus transferencias para facilitar la planificación a nivel local.
Las empresas privadas que invierten en infraestructuras públicas locales requieren generalmente avales muy altos, teniendo en cuenta que a menudo las inversiones se dirigen a sectores que producen beneficios inmediatos. Los inversores privados requieren bajos niveles de riesgo e incertidumbre, para aportar capital en servicios urbanos, condiciones que carecen en muchos países en desarrollo.
La financiación y el desarrollo de las infraestructuras públicas locales por parte de agentes nacionales evidencian, a menudo, una falta de equidad distributiva que contribuye a generar un desequilibrio horizontal entre los diferentes gobiernos que a los usuarios. Este factor, y la falta de una inversión estatal adecuada, implican sobre todo en los países en desarrollo, que a menudo sean los más pobres los que tienen que asumir los costes mayores para la utilización de servicios sociales básicos.
La financiación de la infraestructura pública local gracias a la gestión del suelo y de los activos implica el establecimiento de un plan director y de una estrategia global. Para aclarar las pautas de desarrollo urbano y mejorar la gestión del suelo es necesario llevar a cabo un inventario o un catastro de los inmuebles, tarea que resulta bastante compleja en muchos países en desarrollo.
También la financiación a través los bancos de desarrollo y la AOD es una modalidad poco eficaz. Las IFM no prestan directamente dinero a las autoridades locales; de las instituciones que forman parte del BM solo el 8% de los préstamos totales han sido dedicados a las infraestructuras urbanas. Hace falta la aplicación de una estrategia bancaria más proactiva a favor de la infraestructura urbana y de los gobiernos locales. El mundo local tiene, al mismo tiempo, que promover mecanismos fiables e innovadores que favorezcan la utilización del ahorro privado.
4) La garantía de la autonomía financiera de los gobiernos locales favorecerá las inversiones en infraestructura urbana.
Las Mejoras financieras propuestas por el CGLU.
Una eficiente descentralización fiscal permitiría generar inversiones masivas y más rápidas respondiendo a los retos de la infraestructura urbana. Hay que crear un marco eficiente de descentralización financiera, por esto hay que evaluar la autonomía financiera de que se benefician, o menos, los gobiernos locales para garantizar la transferencia de ingresos públicos sostenidos, permanentes y predecibles. Estos flujos de ingresos tienen que generarse a escala local y bajo la potestad de los gobiernos locales. Esto es un reto permanente de las relaciones entre el mundo local y el sistema financiero público gubernamental.
Para que las autoridades locales puedan tener una efectiva autonomía financiera hay que impulsar cambios por parte de todos los actores que forman parte del escenario contemporáneo de las relaciones internacionales A nivel nacional hay que mejorar los marcos de relaciones fiscales con los deferentes
niveles intergubernamentales. El CGLU propone, en este sentido, el desarrollo de un plan nacional marco que favorezca la reforma de las instituciones financieras especializadas en préstamos a gobiernos locales.
Las instituciones financieras multilaterales y los gobiernos donantes tienen que apoyar y favorecer las reformas de descentralización fiscal a escala nacional (por ejemplo garantizando un 20% de los ingresos creados gracias a la reducción de la deuda a través la iniciativa en favor de los Países Pobres Muy Endeudados).
Además, los gobiernos locales deberían recibir una mayor asistencia técnica para desarrollar sus capacidades en la generación de ingresos propios. En este sentido seria importante la creación, a nivel internacional, de un observatorio para el monitoreo y el desarrollo de un sistema financiero local. Es igualmente importante que se reduzcan las restricciones impostas a los gobiernos locales para el acceso a la financiación. Las instituciones locales tienen que poder beneficiarse de créditos a largo plazo sin los elevados costes de transacción y las actuales condiciones de préstamo a corto plazo. El mayor reto es que también los municipios pequeños y medianos puedan acceder a los créditos desarrollando sus capacidades financieras.
Para que estas reformas sean efectivas se necesita el desarrollo de un enfoque más pragmático por parte de la oferta financiera a escala nacional e internacional, a favor del desarrollo municipal y de la activa implicación de los gobiernos locales.
Documento técnico de CGLU sobre finanzas locales
